Dejarlo bajo la luz de la luna llena. Pasarlo por humo de salvia, palo santo o incienso. Enterrarlo en sal marina durante unas horas (solo si el cuarzo lo permite). Usar sonido (cuencos, campanas).
MadridEn un mundo que cada vez más busca respuestas más allá de lo físico, técnicas ancestrales resurgen con fuerza para aportar sanación, conciencia y transformación. Una de ellas, aún enigmática ...